Hoy es día libre y de relax, como soy de despertar pronto, además de desayunar con calma, he aprovechado para ir haciendo el equipaje, que hoy me tengo que ir a la cama antes de que los Lunnis se duerman, ya que mañana a las 5.30 me espera el Bolt (Uber de esta zona) para ir para la estación (es decir, hay que levantarse a las 4.45 aprox). Lo tengo ya reservado, pero si por un casual no apareciese, tengo la parada de taxis cerca, y a un mala, la parada de patinetes... jajajajjajaj (ya me veo corriendo cual hormiga atómica a las 5.30...)
Aprovechando el tranquilo día me he puesto a callejear, y yo primero que he encontrado que me ha venido muy bien ha sido el banco, así he aprovechado a cambiar euros por Ron/lei (ron no de bebida, sino de moneda local).
Es la primera vez que cambio en un banco de viaje y me dicen que necesitan unos 5 minutos para dármelo. ¿Será que lo mandan imprimir al momento?? Quien sabe... pero el cambio es bueno, es de fiar (dentro de lo que una se puede fiar de un banco...jajajajaj) y es algo que iba a tener que hacer, así que, 3x1.... jijiji
A partir de ese momento he decidido que lo que iba a hacer era lo que en alemán se refiere como wandern, y en inglés como wander... y en castellano: andartranquilamentesinninguna rutaespecificaysoloporplacer.... ¡y luego nos atrevemos a meternos con el alemán! Jajajja.. aunque es más conocido como: deambular...
En ese deambular he encontrado un sitio de paquetería dhl. Esta la conozco, así que puede ser una buena opción para mandar cosas a casa; ¡vamos a preguntar!
A esto que me pregunta a ver que quiero mandar... y claro, para no quedar como una loca alcohólica que se envía cervezas a casa, le digo: productos locales; comida y bebida... a lo que me responde:
- Lo siento, no se pueden enviar líquidos.
- ¿Cómo?... ok... pues nada...
Y en ese entonces me pregunto a mi misma si esto es una norma únicamente de Rumanía, o hasta ahora he estado haciendo una ilegalidad sin ni siquiera imaginarmelo.... y es que una colecciona y regala cervezas, pero, es una persona de bien...jajajaja
Visto esto, tengo 3 opciones:
1.- enviarlo sin decir nada y alea jacta est.
2.- llevarme una botella o dos vacias y que la cerveza que regale sea únicamente griega (última parada de mi aventura, posibilidad de facturación de equipaje)
3.- buscar otra oficina.
Creo que me quedo con la 3era... otra oficina, u otra compañía de correos... y a ver que me dicen. Son 3 países, y como buena coleccionista de Principitos y cerveza, me encantaría llevar mínimo 1 de cada... pero, si se puede evitar cargar con ellas, ¡cuanto mejor!
Seguimos deambulando por Bucarest. Aunque hoy hace ese calor del que tanto me habían hablado; ¡muchooo!! Como el calor que hizo el día de mi examen, que aquello parecía una oposición de flamencas.... tanto, que han puesto en funcionamiento cosas como ésta, para que a locales y turustas, no nos de un chungo debido a la ost... de calor... (así hay varios, cerca de varios monumentos turísticos).
Y aunque mi objetivo sería deambular, el ser humano siempre buscamos un objetivo; por lo que he preguntado a san Google que podría visitar en Bucarest, para ver que me faltaba. Entre otras cosas lejanas a Bucarest (Google, te he puesto Bucarest, no Rumanía), había una plaza que no se me hacía conocida por las fotos: la plaza Unirii. Pero, lo que más interés ha despertado en mí ha sido la opción de ir en transporte público; no porque esté lejos, ya que es una parada... sino para ver como es el metro de este país.
Llegamos al submundo transportil, conpramos un billete de ida y vuelta (porque no había de ida solo), y cuando vamos a entrar sale ese Paco Martínez Soria que tod@s llevamos dentro: ¿¡Cómo coj.... se pasa el billete?! Porque sí, una ha hecho lo lógico (al menos en Bilbo), meter el trozo de cartón con la banda magnetica abajo a la izquierda. Pero... no... aquí no se ha abierto nada, únicamente se ha marcado el billete, y entre que voy con lentillas y es una letra demasiado borrosa y pequeña para que mi visión del 70 lo vea... y que si veo no entiendo nada, estoy yo para procesar aquello (todavía no ha habido efecto cerveza, sino... apaga y vámonos...).
Que me pierdo.... habíamos quedado en que en ese momento ha salido el Paco que tod@s tenemos dentro, pero una que es de preguntar, no lo ha dudado ni un segundo: oye... mira, que quiero entrar y no tengo ni idea de como se hace, ¿me ayudas?
Y siempre habrá alguien con la suficiente paciencia como para explicar a la guiri, que es que la banda magnética se pone hacia arriba a la izquierda... ¡serán enrevesados estos exsoviéticos!
Llegada a la supuesta plaza Unirii, había otro handicap: salir del metro... y ya tenemos experiencia en El triangulo de las Bermudas como para saber que no siempre es tan fácil...jajaja.
Y es que este sovietico metro era similar; una sabe cuando entra, pero no cuando sale... o cómo... y claro, tanto tiempo andando bajo tierra, que a una le entran ganas de ir al baño. Menos mal qie había una señora muy maja, con un baño muy majo.
Y es que cono venía diciendo, yo creía que no conocía lq plaza Unirii... hasta que he llegado allí y he visto que era la zona de obras por la que paseé ayer... y claro, la rotonda, pues como que no se ve.... (sí, es una rotonda... ya se que en Gasteiz hay muchas, pero esta era taaaan soviiieticaaa...)
En definitiva, que he llegado allí y solo veía obras, por lo que he decidido recordar a que habíamos salido el día de hoy: a deambular... y así he descubierto otra zona que no conocía, que se unía con otra zona, que si... y eso solo se consigue de una forma: wandering....
Allí he visto los juzgados... un edificio impresionante (a juzgar por una misma, nunca mejor dicho) y dado un paseo por una zona quizá fuera del rango turístico, pero muy chula.
Así he llegado a zona conocida, el carrefour donde compre el shushi y la calle que sube hasta la estación que conocimos en el free tour (y la calle en la que comenzamos).
Y así, he llegado nuevamente al casco viejo. El sol aprienta bastante; hs subido mucho la temperatura, llegando ya por encima de los 40. Así que me he acordado que tengo una maravillosa piscina en el apartamento, y que es el sitio y momento perfecto para venir a escribir esto, mientras me refresco (ojo... yo bajaría un par de graditos el agua de la poscina... pero no esta mal estar remojada, mientras fuera empieza a ser desagradable lo que es respirar...
Aquí he estado hasta las 18 aproximadamente, hasta que he intuido que fuera ya no hacía mucho calor. Y digo intuir, porque como bien se aprecia en las fotos, la piscina está en el sótano del apartamento, y aquí no solo no sabemos que tiempo hace fuera, sino que ppdría convalidar como refugio antiaereo...
Recordad que mañana marchamos, muy pronto, y como no dispongo de balcón, y dentro de la habitación en aire está en versión Groenlandia, tengo que secar el bikini en la secadora para acabar de cerrar maleta... que daré una última vuelta para hacer tiempo y volver pronto, que tal y como he dicho: tengo que ganar a los Lunnis...
Tamagotxiren abentura aurrera...
















No hay comentarios:
Publicar un comentario