Amanece un día mas en Chisinau. Hoy, tal y como dije ayer, amanecemos más tarde, ya que la hora de recogida es a las 9.20. Que al final ha sido a y 10... menos mal que a una le gusta hacer las cosas con tiempo.... jeje.
Hoy recorreremos 3 lugares, tal y como dicta el título del blog: Monasterio de Curchi, Orheiul Vechy y bodega Cricova. Montamos en el mini bus, y ¡empezamos el dia!
En el autobus volvemos a escuchar la historia de nuestro amigo Ștefan, que para saber de ella os dirijo a los tours anteriores donde ha aparecido y ya hemos hablado de ello. Pero esta vez hace hincapié en todas las iglesias que este hombre construyó, ya podría echar una manita con la Sagrada Familia... jajajaja. Y ojo, que no es solo un constructor de iglesias, sino que también es un Cognac... uno de los más reconocidos de Moldavia.
Junto a la historia de nuestro anterior amigo, nos cuenta también quién fue Carol Schmit (quién fue alcalde), quien en lugar de iglesias, construyó cosas en mi opinión bastante más útiles, como es sistema de aguas, las carreteras decentes, trajo la electricidad... vamos, que convirtió lo que era la capital de antes, en lo que conocemos ahora. Y todo esto lo cuenta con una anécdota.
Resulta que este hombre quiso conocer a una chica, pero no sabía como. Y resulta que ella había sido invitada a la capital, y como venía al núcleo urbano del país, se había puesto sus mejores galas (tacones incluidos). Claro... que antes de que este hombre hiciera todas las mejoras que tenía que hacer, aquello era literalmente un prao con vacas.
El día en el que Schmit se atrevió a decirle algo... no respondió ella... sino una vaca. Me da a mi que eso le hizo dar un par de vueltas a como mejorar aquello, y tener el escenario preparado para que su futura amada pudiese caminar elegantemente con todas sus galas, y hacer una escena romantica de las de pelicula de siesta de mediodia... jejeje. Así surgió la ciudad como está hoy en día, con el concepto de ciudad que se tiene como constructo social.
Además de cosas históricas, hablamos de anécdotas y cosas cuturales varias, como el most, que es un vino sin alcohol (¿mosto? Jajaja); hablamos de los postres típicos y nos hace algunas preguntas, cosas que sé contestar gracias a Anastasia y su super tour (thanks!!); o las diferencias culturales que hay entre la población gitana y no gitana en Moldavia (hablando de diferencias en velatorios... ); de como las casas no está acabadas porque mientras no se acaben no tienen que pagar impuestos (Igual empiezo a entender lo de la Sagrada Familia...jajajaj).... vamos, es una conversación random total.
Esa conversación random salta también a las lenguas oficiales (rumano y ruso) y como estas dos se acaban mezclando en Moldavia, usando artículos del rumano con sustantivos rusos por ejemplo (garatuar de toda la vida)... y así, entre salto y salto de conversación, llegamos al primer punto: El Monasterio de Curchi.
Como en muchos monasterios y centros religiosos, hay que cubrirse, asi que chaqueta y gorro, y para adentro.
Según la tradición del pais, allí donde hay construida una iglesia no se puede construir otra (con todas las que construyó el Ștefan van a tener que agrandar el pais...), y queda marcada con una cruz... (tachón, aquí no se puede construir más).
Subiendo unas cuantas escaleras, llegamos a la casa del monje principal (el director del monasterio como quien dice).
Y junto a esta, una pequeña iglesia a un lado. Además de entrar, se nos invita dentro a trepar, y ¡no me puedo negar! Jajaja. Espero que estando en la capilla del coro no me hagan cantar... no creo que quieran escucharlo... jajajaa
Paseamos por la librería, por lo que es el monasterio al completo, hasta llegar a la iglesia principal, que lo que más me gusta es su exterior... ya sabeis que no soy muy fan de sus interiores (más bien de sus jefes... ajajaja). Pero desde fuera se pueden sacar fotos chulas (incluida la que nos saca la guia segun ella con algo divino al lado.... a mi que me ponga una cerveza mejor, jajajaja)
Esta iglesia, como la gran mayoría, han tenido que ser reconstruidas tras la guerra, pero aquí no tenían ningun dibujo o postal, así que fueron más creativos todavía: ¡vamos a hacer lo que nos de la gana!
Y aquí también hay anecdota. Por lo que nos cuenta, hubo una época en la que vivía aquí un cura que a todo le sacaba punta. Siempre que le hacian pan, siempre acababa diciendo que era pequeño, aunque no lo terminara. Así que para cerrarle la boca, hicieron un día un pan que no entraba por la puerta. Y no creais que aceptó que el pan era suficientemente grande, no... resulto que la puerta era pequeña... vamos, un tocapelotas de manual. Contestaron haciendo una puerta gigante por la que entrara un elefante... vamos a jugar a ver quien la tiene más grande...
Estamos un rato paseando por el lugar, tampoco mucho, porque es un tour fugaz, pero nos da tiempo a inmortalizar unos cuantos momentos, incluidos momentos celestiales como dice Victoria, nuestra guia de hoy.
Aprovecho la oportunidad para hablar alemán con el chico de Stuttgart, que ha estado an Bilbo hace poco, y también con los catalanes, una pareja muy maja a los que me he ganado segun me he presentado como alguien de The Basque Country... ajajja
La verdad que el grupo de hoy es de gente muy maja con las que da gusto pasar el día. Está a mi lado en el bus Scott, un chico de NY que me enseña también sus fotos por Bilbo... ya le he dicho que las mias en NY estan en papel... que ha llovido mucho desde que fui.
Sumidos en la conversación nos montamos en el bus rumbo a nuestro siguiente destino: Orheiul Vechy.
Durante este trayecto hablamos de curiosidades con nuestros apellidos. Nos cuentan como en Moldavia no tuvieron apellidos hasta 1800, y que cogieron aquellos apellidos de los lugares donde vivian. No dista mucho de lo nuestro, como varios de mis apellidos que hacen relacion a pueblos como Arbaiza o Ereño, o a lugares como Etxebarria (new house)...
También salen a relucir las bebidas típicas y pregunta a ver quien ha probado el Kebac... y como le digo: todavía lo tengo presente desde ayer, al igual que el welcome in Moldavia! Jajajaja
Por el camino pasamos por pequeños pueblitos que están intentando convertir en poblados familiares, intentando hacer arraigo y que todas las familias se vayan quedando de generación en generación, para crear comunidad. Tampoco está muy alejado de lo que hacemos allí...
Por el camino pasamos también por lo que yo he decidido denominar "villacalma", ya que es una especie de finca, sin internet, sin ruido, sin impactos tecnológicos... vamos, lo que hice yo el año pasado durante mi trekking por Kyrgyzstan... y quitando el tema ducha caliente, lo demás ¡volvería a repetirlo!
Así llegamos al Belvedere point y al museo arqueológico, un lugar con unas vistas maravillosas, pero que como me quite la mochila y abra la chaqueta, puedo hacer parapente, sin parapente.
En el museo arqueologico vemos todos aquellos cacharros encontrados, e incluso trozos de tierra donde los encontraros. Deade allí se puede acceder a otro mirador, que esta al lado de las maderas que hacian de muro de protección. SI bien es cierto que el sonido del viento ensordece un poco el resto, no es mal sitio para despertar con el sonido de la naturaleza... que es lo que en su día hiciero, aquell@s que habitaban aqui.
El muro de madera era algo estrategico, no solo por la altura, sino por la temperatura que podía alcanzar... lo cual añadia una protección más (estos no conocian lo de los chorros de Bender... eso es infalible! Jajajaja)
Hemos disfrutado de las vistas, del museo, y lo más importante, no hemos salido volando (iba a hacer un chiste aquí... que quien me conoce... lo sabrá... ahi lo dejo... ajajjajaja)
Y asi, pasando por Butuceni, hemos llegado a Orheiul Vechy (Old Orhei).
Ésta es una aldea típica, también demominada étnica, donde la tradición es visible. Además de las casas de aquellas personas que allí viven, hay una de ellas preparada para que la visitemos quienes pasamos por allí (¿tendrá baño la casa?).
Hay dos casas, una más elegante, que era la de l@s invitad@s, y la más humilde, que era la del día a día de la familia... vamos, que hospitalarios eran un rato. Y una pequeña casita donde estaban las gallinas, y el perro se colaba si hacía frio... y ojo, que yo con mi tamaño, en un día frio y más aun si tiene baño... ¡también!
Subiendo unas escaleras llegamos a donde estan las dos iglesias, la vieja, que está bajo tierra... y la nueva... que no le crea tanto interés. Así que centrémonos en esta primera.
Ya para llegar hay que subir más de 60 escalones, así que ladrones y enemigos que no están en forma, descartados.
La entrada es por unas escalinatas de piedra, que como no veas bien acabas rodando cual piedra de Indiana Jones, por lo que, por vuestra seguridad: ¡preparad las linternas! ¡como ai fuera la mejor de las baladas del mejor de los conciertos! (Cada cual que elija la suya...)
Ser pequeña tiene sus ventajas, pero en estas situaciones se hace mucho más visible. Y es que tengo que decir que la altura de la iglesia es de 1.55... porque yo entro justo pero a la perfección.
Se supone que aquello era para que la gente estuviera agachada como haciendo una reverencia a su dios... me da a mi que en aquella época me hubieran quemado por bruja... jajajaja
Fuera, esta la pared de los deseos, en la cual se pueden dejar monedas y deseos entre sus huequitos, para que en un futuro alguien los lea y se cumplan... todo se verá... jajaja
Se cumpla o no, hay que decir que las vistas son increíbles, así que solo por eso ha merecido la pena. Además aquí no corremos el riesgo de levitar sin paracaídas.
Es un puntazo también el monje que vive dentro. Estoy segura de que es un hippy al que la resaca le duró de más allí dentro, y ya dijo, pues me quedo aqui... ¿qué tengo que hacer? Y allí le pisieron a encender y apagar velas... como en un restaurante temático especializado en cumpleaños expres.
Seguido vamos a la iglesia nueva, la cual esta en un lugar muy chulo, pero que no me dice nada por dentro (ni malo... fijate... jajaja)
Y así llegamos al restaurante, donde haremos lunch y una pequeña sobremesa muy entretenida hablando entre toda la macedonia de ciudadanía que estamos allí. Para mí esto es uno de los momentos más bonitos de estas excursiones en grupo... además te sirve para darte cuenta de que hay mucha gente, viando igual que tú, y con intereses muy simiñares, aunque luego tengamos vidas nuy diferentes. Hoy en concreto éramos gente de: Catalunya, Polonia, Países bajos, Alemania, EEUU y EH... un buen mix (y mejor manera de aprender idiomas, ¡así he aprendido yo inglés y alemán!... es lo que hay si eres sociable pero tienes que hablar en otro idoma).
Y finalmente hemos llegado a la bodega Cricova... la cual ha sido la guinda del pastel... en anécdotas al menos...
Nuestro recorrido empezaba a las 16, así que a esa hora nis han montado en un trenecito que sería el que nos llevaría de un lado a otro de la bodega, ya que ésta es una ciudad bajo tierra (dejo el link para quien quiera verla)
https://youtu.be/dhoMJye9_i8?si=ca51RFiwqXP8HA4w
Dentro hace una temperatura constante entre 12 y 15 grados, asi que (una vez más, Maite, esta para tí) hay que llevarse una rebequita... y yo que voy con crocs, me pongo el modelo guiri: calcetines y chanclas (total, aquí soy guiri, ¿no?)
El guia que nos toca es muy divertido, y da las explicaciones con escénas muy dinámicas y con sentido del humor. La verdad que nos hemos reído un buen rato aprendiendo como hacen el vino en Moldavia.
Cricova no es una bodega al uso, sino una auténtica ciudad excavada bajo tierra. Las galerías se crearon al extraer piedra caliza para construir Chișinău y, con el tiempo, se transformaron en enormes espacios para producir, conservar y almacenar vino. Los túneles están organizados como una ciudad, con calles que incluso tienen nombres (y hasta WC! 5 estrellas para este baño bajo tierra), y en ellos se encuentran salas de producción, barricas y enormes colecciones de botellas. Vamos, que alguien vio una mina abandonada y pensó: ¿Y si aquí hacemos vino?. Y... oye... que funcionó....
Pero el momento más anecdótico ha llegado en el momento de la cata. Yo era la única del grupo que ha entrado a visitar la bodega y no ha hecho cata... ya lo he explicado otras veces, yo soy de cerveza... no me gusta el vino, solo con coca cola... y si no sabe mucho a vino...
Así que mientras ellos estaban en una mesa larga, yo estaba viendo todo el show sentada al lado, totalmente introducida en la actividad por el guía. Allí había más gente además de nuestro grupo, y eso ha sido lo que ha traido la guinda del pastel anecdótico mencionado.
Como ya he dicho, el guía era dinámico y bromista, y les ha dicho a los del otro grupo que yo no bebía porque era la chofer... jajaja...yo... conduciendo... en Moldavia.... jajajajjaa.
La cosa es que l@s japones@s y chin@s que había dentro, no han entendido la ironía, por lo que se lo han tomado al pie de la letra.
L@s primer@s en abandonar han sido l@s japos... y ¿qué ha pasado? Que entre vino y vino, pues se han ido dejándose el iphone. Hasta ahí bueno... una anécdota bastante común. Lo mejor ha venido seguido....
Nuestro guía, tan gracioso como desastre, se ha ido porque le han llamado que empezaba su siguiente tour... diciendo: ala, ¡disfrutad del vino!... y allí nos hemos quedado, que al principio muy bien, pero al de un rato no sabíamos que era lo que teníamos que hacer (algun@s seguir bebiendo). Bueno... pues esperaremos...
A esto que se me acerca la china qie quedaba dentro, y me da un iphone queriendome decir que l@s japos se lo habían dejado encima de la mesa, y que a ver si puede ir al baño... yo con mi cara de poker, pensando... y ahora ¿que hago yo? Pues nada... si... mujer, el baño, arriba, fondo y derecha! (Y el movil, pues se lo entregaré a Victoria a la salida...ajajaj).
Allí seguíamos, con el vino acabándose y la gente que ya no sabía que hacer... nadie nos decía nada, yo tenía un movil que no era mio, la china que había ido al baño no volvía... así que me he tomado en serio mi labor repentina de guía: ¡ala! ¡Se acabó! ¡Espero que os haya gustado el tour! Jajajaja.
Ya a todo esto, hemos preguntado a ver qué era lo que teníamos que hacer... era salir, o como no teníamos sacacorchos, empezar a cascar botellas y hacer un fiestón... que por vino no será ya que hay millones de botellas.
Pero, por fin ha habido alguien que nos ha dicho como proceder a la salida, así que yo, junto a la pareja del otro grupo de UK, me he levantado y he ido hacia la tienda, que era el último spot por el que teníamos que pasar antes de salir, y en la puerta decían que habría un autobusito esperando para salir.
La pareja han salido directamente, y yo me he quedado dentro comprando alguna cosa... y que pasa, que cuando he salido, allí no había ningún carrito, ni había nadie, ni podía volver a entrar a la bodega... así que me he encaminado hacia el único sitio seguro que he visto: el WC.... jajajaja (por lo menos habrá seca manos y podré mantenerme caliente... jajajaja)
Y cuando iba a entrar, he escuchado un trenecito aproximándose, y acto seguido, según me dirigía a el... ha salido la pareja catalana de la tienda (diciéndome a ver si me iba de excursión vip plus a seguir dentro...ajajj). Ahora sí, hemos montado tod@s en el trenecito (que casi nos dejamos a la china del teléfono), han venido a buscar el móvil del japones, y todos hemos llegado fuera viendo la cara de susto de Victoria que pensaba que nos habíamos perdido por dentro de la bodega... ajajajja... perdido no, pero nos han dejado crear nuestra propia aventura para salir... estos no se dan cuenta de que esta gente ha bebido una riada de vinos y no va a ser fácil que se orienten? Ajajajaja
Ya solo quedaba la vuelta a casa en el bus, donde el chico de NY me ha dado unas nueces y palitos de pan que me había guardado de la cata, que me veía con cara de hambre...jajajajs... muy majo el chico la verdad (no solo por las nueces). El alemán se ha salido con una caja entera de vino! ¡6 botellas se pueden llevar, y 6 que se lleva! Jajajaja... y resto, con algún pequeño detallito. Y estoy segura de que hoy dormirán bien... aunque a algun@ mañana igual le toca un Sammy day... ajajajaj
Yo mientras tanto acabo el día con una de las cervezas que me regalo Pasi, disfrutando de la tranquilidad en el hostel, ya que mañana no tengo ninguna prisa de madrugar ni de ir a ningún lado, ya que me queda un último dia tranquilo en Chisinau (valoraré la piscina...jejeje) y preparar todo para pensar en la vuelta a Rumanía)
Entre mis planes de mañana también está el de acercarme a la oficina de correos a pteguntar si me dejan enviar liquidos... ¿lo cobseguire?... desde luego desde las bodegas vino mandan, y a toneladas... así que vamos a probar suerte... en el siguiente capítulo, sabreis como acaba...
Tamagotxi tour guide...











































No hay comentarios:
Publicar un comentario