Empezamos con cosas básicas que hay que saber.
Y es que antes de empezar a mirar piedras antiguas y templos... hay que entender un poco dónde estamos y qué estamos viendo.
Lo primero que nos dice Candela es algo que me parece muy de sentido común: si vas a un sitio donde la comida es cara... probablemente no sea un buen sitio. La comida griega, por norma general, es barata, sencilla y está buenísima. Así que si encontramos un restaurante con precios desorbitados... seguramente estemos ante un sitio demasiado turístico... ¡apuntado! Si bien no es pars comer... para beber... jajajaja
Después de esta primera recomendación gastronómica, empieza una pequeña clase de griego, porque claro... ¿cómo no iba a acabar yo en un tour de Atenas hablando de idiomas? he hablado hasta en euskera cuando he visto el restaurante Elaia (que en griego es aceituna...jajaja)
Aprendemos que buenos días es kalimera, buenas tardes es kalispera, que kalo significa bueno y que efjaristó significa gracias... ya puedo se super "polite" jajajaj
También aparece el famoso "opa", esa palabra que todos asociamos a las fiestas griegas y a los bailes con platos rompiéndose. Pero resulta que no es exactamente eso. Es más bien una expresión que se utiliza como un "hala", "tranqui" o "venga". Algo así como nuestro "lasai" o "kontuz" en algunos contextos (y claro... aquí yo buscando conexiones euskaldunes donde sea jajajaja).
Con esta pequeña introducción lingüística empezamos a situarnos en la historia.
Estamos en la Atenas del siglo V a.C., la época de Pericles, el momento que conocemos como la época clásica. Es la etapa en la que Atenas empieza a convertirse en ese lugar que hoy asociamos con la filosofía, la democracia, el arte y el pensamiento occidental.
Pero para entender Grecia hay que entender algo importante: durante mucho tiempo la historia no se escribía, se contaba.
Pasaba de boca en boca.
Y claro... ya sabemos lo que pasa con estas cosas: como el teléfono escacharrado. Cada persona que contaba una historia podía añadir algo, quitar algo o cambiar algún detalle.
De ahí nace gran parte de la mitología griega y de las historias que conocemos gracias a Homero. Los mitos no eran simplemente cuentos fantásticos; eran una forma de explicar el mundo, de transmitir valores y de entender la sociedad.
Por eso aparecen reyes mezclados con dioses, serpientes, seres del inframundo y todo tipo de criaturas. No era una cuestión de inventar por inventar, sino una manera de explicar aquello que no podían comprender de otra forma.
También hablamos de cómo los griegos extendieron su escritura y su cultura. Fueron quienes desarrollaron un sistema alfabético que permitió transmitir conocimientos de una forma diferente y que tuvo una enorme influencia en muchas otras culturas.
Y entonces llegamos al gran protagonista de Atenas: la Acrópolis.
Pero antes de subir, Candela nos explica qué significa realmente esa palabra.
Acro significa "en el extremo" piede ser alto, bajo, derecho o izquierdo...
Polis significa ciudad-estado.
Por lo tanto, Acrópolis significa literalmente "la ciudad del extremo".
No era simplemente un lugar bonito lleno de templos, sino el centro simbólico, religioso y político de la ciudad. Era el lugar donde se concentraba el poder y donde se representaba la identidad de la polis.
Candela nos explica que las Acrópolis eran algo parecido a los kremlin en otras culturas: una forma de organización y representación del poder en las primeras etapas de las ciudades griegas.
Y como no podía faltar... aparece la mitología. Porque Atenas no podía tener un origen cualquiera.
Cuenta la leyenda que Poseidón y Atenea se enfrentaron para decidir quién sería el protector de la ciudad.
Poseidón ofreció el agua del mar. Atenea ofreció un olivo. Y ganó Atenea.
¿Por qué? Porque el olivo representaba mucho más: alimento, aceite, madera... vida. Y por eso la ciudad acabó llevando su nombre.
Una de las cosas más representativa de la Acrópolis es precisamente que no es perfecta. No es un lugar creado desde cero siguiendo una línea exacta. Es irregular, está llena de diferentes momentos históricos y refleja todas las culturas que han pasado por allí.
Es una mezcla de épocas. Una mezcla de historias. Una mezcla de civilizaciones. Y precisamente por eso tiene tanta fuerza.
Además, Candela nos cuenta algo que da bastante que pensar: muchas partes de la Acrópolis no están actualmente en Atenas. Están repartidas por diferentes museos del mundo (si se expropiaran los museos... el British se quedaba cono trastero vacio...). Son una especie de souvenirs de ricos... piezas que fueron llevadas fuera de Grecia y que hoy forman parte de grandes colecciones internacionales.
Seguimos avanzando por la historia y llegamos a uno de los grandes conflictos de la Grecia clásica: la Guerra del Peloponeso: Atenas contra Esparta.
Dos formas totalmente diferentes de entender la sociedad. Atenas representaba la democracia, la cultura, la filosofía y el comercio. Esparta representaba la disciplina militar, el ejército y la preparación para la guerra.
Dos modelos enfrentados que marcaron una parte fundamental de la historia griega.
Y después de toda esta introducción... llegó el momento de subir al barrio residencial camino al acropolis. Eso sí... con cuidado. Porque las piedras están muy pulidas, hay cuestas, gente mirando absolutamente todo menos dónde pisa... y era bastante probable que alguien acabara haciendo historia propia con una caída jajajaja.
Pero una vez arriba... poco más se puede decir. Las vistas son impresionantes. Atenas se extiende alrededor, mezclando edificios modernos con miles de años de historia.
Vemos el monte Licabeto, una de las colinas más famosas de la ciudad, y Candela nos cuenta que si queremos subir allí lo mejor es hacerlo en Uber, Bolt o Free Now, porque la subida andando tiene bastante pendiente.
También nos da otro pequeño consejo para taxis: mejor esperar siempre a que el conductor venga hacia ti y no aceptar el primer acercamiento de cualquiera que se ofrezca. Pequeños trucos viajeros que siempre vienen bien.
Desde ese barrio también vemos el estadio Panatenaico. Está construido con mármol del Pentélico, un mármol que originalmente era blanco, pero que con el paso del tiempo ha ido adquiriendo ese color más beige debido al hierro que contiene y al propio envejecimiento de la piedra.
Después de disfrutar de las vistas desde el barrio alto, seguimos bajando poco a poco y continuamos el paseo por la ciudad.
Atenas tiene algo curioso: caminas por barrios aparentemente normales y, de repente, aparece una piedra, una columna o un resto arqueológico que te recuerda que estás andando sobre miles de años de historia.
Seguimos por las callecitas del barrio y Candela nos cuenta que esta zona, aunque hoy está llena de turistas, también es un barrio donde vive mucha gente mayor. Un barrio con sus dificultades del día a día, donde hacer la compra o mantener la vida tradicional no siempre es fácil.
Y aquí seguimos hablando de historia... Porque claro, cuando dices que vas a Grecia, todo el mundo piensa en islas, casitas blancas y mares azules. Pero detrás de esas imágenes tan idílicas también hay una historia.
En el siglo XIX, muchas personas de las islas comenzaron a trasladarse a Atenas con la intención de convertirla en una capital digna del nuevo Estado griego.
Después de tantos siglos de cambios y dominaciones, había que construir una identidad común. Y para ello se eligieron tres pilares fundamentales: la religión, la lengua y la recuperación del patrimonio.
Atenas fue escogida como capital precisamente porque representaba esa conexión con la Grecia antigua, con la idea de ser la cuna de Occidente.
Seguimos caminando y llegamos a uno de los templos mejor conservados de la ciudad.
Este templo se encuentra en el Ágora, que era algo así como la plaza del pueblo de las ciudades griegas.
Pero claro... cuando una llega esperando grandes edificios y una plaza perfectamente organizada... se encuentra con lo que queda después de miles de años: piedras, columnas y colinas jajajaja.
Y es que los griegos no necesitaban grandes construcciones para hacer política. La vida pública ocurría en estos espacios abiertos y se aprovechaba la misma naturaleza... sus colinas.
Aquí se debatía, se tomaban decisiones, se intercambiaban ideas y se hacía comunidad. El Ágora era el corazón de la ciudad.
Después seguimos hacia el Foro Romano.
Este espacio pertenece a una época posterior, ya durante el periodo imperial romano.
Fue construido por iniciativa de Julio César y Augusto como una ampliación del antiguo Ágora griega.
Los foros romanos eran algo parecido a nuestras plazas mayores actuales: lugares donde se concentraba la vida política, comercial y social... algo así como... la plaza nueva de Bilbo...jejeje
Y algo curioso es que la gente de aquella época no pensaba en sí misma como "habitantes de un imperio". Se llamaban a sí mismos romanos y se sentían parte de una identidad común que iba mucho más allá de la ciudad donde habían nacido.
Volvemos poco a poco hacia el punto donde habíamos empezado el tour. Y aquí llega uno de esos momentos que me encantan: seguir aprendiendo palabras.
Porque claro... no podía irme de Atenas sin preguntar cómo se dice "sueño"... que hay que añadir tatuajes (tengo pendiente el Bosnio de semana santa... y ahora el rumano/moldavo y greco)
La respuesta: όνειρο (óniro). Otra más para la colección.
Hacemos una parada para tomar algo. Algunas personas eligen café, otras cerveza... Yo creo que no hace falta decir qué elegí yo jajajaj (y ojo, que la chica Uruguaia me acompaña...jajajaj).
Candela pasa lista para comprobar que seguimos todos en el grupo y continuamos con la siguiente parte del recorrido. Pasamos por el Arco de Adriano.
Este arco es uno de esos lugares donde la historia vuelve a mezclar diferentes épocas.
Porque existe cierta discusión sobre a quién representa realmente. Por un lado aparece relacionado con Teseo y la antigua ciudad griega. Por otro lado, las inscripciones están en latín y hacen referencia a Adriano, el emperador romano.
Así que, una vez más, Atenas nos recuerda que la historia no es una línea recta, sino una mezcla de capas.
Y aquí aparece una de las historias mitológicas más conocidas: la de Teseo y el Minotauro. La historia del laberinto de Creta, del monstruo mitad hombre mitad toro y del héroe que consigue acabar con él.
También aparece el famoso hilo de Ariadna, ese hilo que marca el camino para poder salir del laberinto.
Y, por supuesto, aparece Naxos (¡allí dinde voy mañana!)
Porque después de derrotar al Minotauro, Teseo pasa por esta isla, donde se encuentra con Ariadna y comienza otra historia relacionada con Dionisio, el dios del vino, la fiesta y la celebración.
Así que sí... Naxos aparece incluso en la mitología griega. Ya antes de ir estaba claro que esa isla tenía algo especial jajajaja.
El mito del Minotauro y el laberinto también tiene su explicación simbólica. El laberinto representa la complejidad, el camino difícil, la búsqueda.
Y Creta, con sus grandes construcciones de varios pisos, está en el origen de esa imagen del laberinto.
Seguimos caminando y llegamos a otra de las grandes construcciones de Atenas: el Templo de Zeus Olímpico.
Aunque hoy quedan solamente algunas columnas en pie, es fácil imaginar la grandeza que tuvo en su momento. Fue uno de los templos más grandes del mundo antiguo y estaba dedicado a Zeus, el rey de los dioses.
Y aquí Candela nos recuerda algo que se repite durante todo el tour: muchas veces lo que vemos no es "lo que había", sino lo que ha sobrevivido.
La historia también está hecha de ausencias. De columnas que ya no están. De piedras que cambiaron de lugar. De edificios que solo podemos reconstruir en nuestra imaginación.
Hacemos la anteúltima parada del tour en el Zappeion.
Este edificio tiene un papel muy importante porque está relacionado con la historia de los Juegos Olímpicos modernos. De hecho, fue el primer edificio del mundo construido específicamente pensando en los Juegos Olímpicos.
Pero hay una pequeña trampa... Aunque está relacionado con los Juegos, no llegó a utilizarse como sede deportiva de los Juegos Olímpicos modernos.
La idea surgió gracias a Evangelos Zappas, quien quiso impulsar el renacimiento de los Juegos Olímpicos y dejó su fortuna para hacerlo posible. Incluso llegó a pedir que su cabeza fuese enterrada dentro del propio edificio.
Sí... porque al parecer algunos personajes históricos tienen unas peticiones finales bastante peculiares jajajaja.
Después seguimos hacia el estadio olímpico. Nos cuenta que el estadio actual tiene relación con la tradición deportiva griega, aunque también con la época romana.
Una curiosidad es que los estadios griegos antiguos aprovechaban normalmente la forma del terreno, colocándose en zonas con colinas naturales. En cambio, los romanos tenían otra manera de construir y no dependían tanto del paisaje.
También hablamos del concepto de deporte en la Grecia antigua. El gimnasio no era solamente un lugar para hacer ejercicio como lo entendemos hoy. Era un espacio de formación (cono el Gymnasium conocido en Alemania).
Allí se entrenaba el cuerpo, pero también la mente. Porque para los griegos el ideal era la unión entre cuerpo y conocimiento.
El aceite también tenía un papel importante. Los atletas competían desnudos y utilizaban aceite para proteger la piel y preparar el cuerpo. Una imagen muy diferente a la idea actual de deporte.
Y llegamos a una de las imágenes más conocidas de Atenas: el cambio de guardia.... si... no solo lo hacen el Londres... y aquí tienen un outfit que mola mucho... jajaja....
Los evzones, los soldados haciendo la mili (voluntaria... hay que tener ganas...)que realizan esta ceremonia, tienen toda una preparación detrás.
No es simplemente ponerse un traje tradicional y caminar de una manera curiosa. Cada movimiento está medido. Cada paso tiene un significado.
Nos cuentan que tienen que cumplir unos requisitos físicos, entre ellos medir más de 1,80 metros, y que aguantar la ceremonia requiere mucha preparación y elasticidad.... vaya... no llego por 30cm... jajajajajjaja
Además, aunque los veamos quietos durante mucho tiempo, siempre hay un militar pendiente de ellos para asegurarse de que todo vaya bien... les quitan hasta el sudor... pero digo yo: ¡¿que necesidad!?
La ceremonia completa puede durar alrededor de una hora, aunque los soldados se van relevando. Y claro... viendo la concentración y la ropa que llevan, no parece precisamente el trabajo más cómodo del mundo con el calor ateniense... ya les podían hacer outfit veraniego... jajajaj
Después de casi cuatro horas de historia, mitología, idiomas y piedras... llegamos al final del tour. Y como siempre, Candela nos deja una serie de recomendaciones gastronómicas para despedirnos de Atenas.
Nos habla del kalamaki, que es básicamente una brocheta de carne. Del saganaki, un queso frito delicioso. De las empanadas de queso kaseri. Y de la bugatsa, un dulce o pastel de hojaldre relleno, típico para desayunar.
Apuntado queda.... aunque todo bajo supervisión...jajajaj...
Antes de despedirnos, aprovecho para preguntarle por una librería. Porque claro... yo no puedo irme de un sitio sin buscar mi libro de colección...jejejej
Me recomienda Politeia, una de las librerías más conocidas de Atenas, y también me habla de Exarcheia, un barrio con mucha personalidad, alternativo y con mucha vida cultural. Pues vamos para allí...
Y entonces llega otro de esos momentos de realidad viajera: ¿Cómo cruzo la calle? porque tengo que ir a ese lado, pero aquí no veo pasos de cebra.... y está la poli ahi que igual me dice alg......... naaa... todo el mundo se tira a la carretera... solo hay que ponerse al lado de un@ local (como bien aprendí en Vietnam) y... a lo loco....
Jugándonos la vida, conseguimos llegar a la librería... que tiene puertas de entrada alfabéticas (porque he entrado a la d y me han mandado a la b...) y consigo el último libro de este viaje...
Como ya son casi las 15 y estoy cerca del hostel, decido que lo mejor es ir a dejar las coss antes de ir al acrópolis, y asi cambiar todas mis cosas de la recepción a mi nueva habitación.... la cual me recibe con una grata sorpresa, ya que está la chica australiana con la que hablé ayer y es super maja.
Aprovecho además a llevarle un pequeño detalle a la chica de recepción que me ha ayudado, cosa que agradece dándome un abrazo (¡qué menos después de ayudarnos!).
Ahora si... toca ir al acrópolis... quentre que llego, voy parando a comprar poatales, iman... y un montón de cosas a las que no me puedo resistir...jajajaja
De camino conozco a mi alma gemela... y es que de lejos veo a una persona, cual D'Artagnan, peleando contra algo con un tenedor en mano... y que cuando me acerco veo que es algo volador... y... exacto... está peleando contra una abeja... le animo en su lucha (desde lejos)... deseándo que gane... jajaja... es una pena que ni me haya acordado de decirle que lo mejor es hacer el baile del tribal (¿verdad, Eunate e Irati? Jajajajja)
Pero las aventuras antes de llegar al acrópolis no quedaban ahí... y es que una... buscabdo un wc, por supuesto... ha dado con su primer free-toilet.... y es que aquí no hay un precio estipulado... sino que pagas lo que comsideres tras la experiencia... jajajjaa
Y parece que el día ha extendido las horas... ya que por fin... tras mucha aventura, mucha cultura... y gastos típicos de compra compulsiva... he llegado al acrópolis.
Y allí dentro he estado como una hora (con lo que pega el sol tampoco se ouede estar más... y además a mi aquí me pasa como en Angkor... no necesito apreciar cada piedra hora y media...jajajaja).
El terreno es pedregoso.. y ojo.... que esto es cono Korea del Norte... no te puedes sacar fotos que no sean posando normal... de hecho ha venido una a decirme que borrara la foto (a mi y a un@s cuantos)... y que la borrara de la papelera... ajajjaja... y si... lo he hecho... 1 de las 25 que había sacado... vaya tontería...
Y ahora si... toca volver para el hostel... que hace mucho calor, y quiero acabar el día disfrutando de la piscina que tenemos en la azotea....
Lo tiene todo: buenas vistas, toallas y tumbonas, códigos qr con los que puedes pedir y te suben una cerveza....
No hay mejor manera de acabar el día.... que quieras que no... entre una cosa y otra... ¡ha dado para mucho!... pero tebfo que ir a preparar todo para irme mañana para las islas.
Tengo que decir... que Atenas me ha encantado... yo creo que venía con tab baja expectativa de lo que me habían contado, y me he encontrado una guía y un grupo tan maravilloso... que hacen que me vaya de atenas con una gran sonrisa (y un poco dolor de cabeza del calir...ajjajaja)... pero... por que haya nás sorpresas asi...
Tamagotxi Atenasen...





























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