viernes, 8 de agosto de 2025

From Samarkand to Tashkent... llegamos a la capi!

Amanezco por última vez en Samarcanda, increíblemente a las 9! Se ve que tenía horas de sueño acumuladas. Y lo bien que sienta no despertarse a las 6.20!

El plan era el siguiente: despertar sin prisa, desayunar, estar un rato en la piscina, coger un yango e ir a la zona de la estación, dejar las mochilas allí, y dar una vuelta por los alrededores, e ir a la estación de vuelta para ir hacia Tashkent. 

Primera etapa, desayuno,  completada. Habia más ambiente a esta hora que a las 7.30 de la mañana,  lo cual es normal, más cuando se esta de vacaciones, que a nadie le apetece ir poniendo las baldosas de ninguna ciudad.

Siguiente etapa; vamos a estar un rsto en la piscina, y es que el check-out no es hasta las 12, así que me da tiempo a estar allí relajadamente un rato, antes de lasar a la etapa 3.


Toca yango y entregar mochila en la estación.  Yango fácil, tengo controlado ya el über uzbeko. Llegadq a la estación y situar la consigna de equipaje, fácil también.  Comunicación con la de la consigna; de manera básica pero eficaz, allí se queda mi vida actual en una mochila, ni una braga me quedo por si acaso... aquí hemos venido a jugar! Ajajja (además, no son tan grandes como en alemania, no creo que tendría problemas de ampliarmi armario interior).

Pasamos a la siguiente ronda, ahora queda recorrer los alrededores. A todo esto,veo que booking no me ha cobrado aun el apartamento en Tashkent, por lo que se me pass por la cabeza aquello d e preguntar si podré usar mi plástico de pagar, y me dicen que no, que el cash. No problem, tenemos el banco al lado y euros todavía encima que puedo cambiar para conseguir el papel necesario a camboo de aposento.

Cuesta no gastar los millones recibidos en el banco, y es que en este pais puedes pasar de millonaria a pobre, en una fracción de tiempo bastante limitada, pero consigo mantenerlos en ki cartera (sobre todo porque me gustaría dormir en una cana esta noche).

Millones en la cartera y cerveza fresca conseguida (que no es que dure mucho rato fresca, pero como tampoco es cara, se puede tirar una vez pasa a ser líquido de aceituna.





Dejándome oerder, aunque sin realmente perderme, que lo que no quiero perder es el tren, he encontrado el mercado, y por allí he dado una vuelta. Unnmercado es siempre interesante: hay cosas para comer: hay cosas para beber; hay oportunidad de gastar; pero sobre todo, saber que en un mercado, siempre hay baño. Y es que esta muy bien colarse una vez en la British school, pretendoendo ser la alumna aventajada que va a examinarse de C45, pero, creo que ttas no realizar la primera parte del examen, no colaria que me haya planteado hacer el C44 porque al otro no llegaba. 

Tras la larga explicación escatológica, llega el momento de volver a la estación y recuperar mi equipaje, manteniendo otra conversación básica pero eficaz con la chica de los equipajes, que no entendemos nada de nada de lo que le dice una a la otra,  pero las dos sonrientes y agradecidas.

El tren llega puntual, es ese mismo del cual bajamos al llegar a Samarcanda. Lo he dicho mil veces, pero me repito: me encanta viajar en tren! (El transiberiano + transmongoliano cada vez más presente en mis próximos viajes). Y es que esta vez han tocado otras 2 horas en el tren bala.


Sentada en el mismo asiento que deje el día 5 de agosto, cojo dirección a la capital, esta vez, con menú incluido, estilo avión. 

Tras el menu ha venido la siesta, de la que me he despertado de una manera peculiar: notaba que algo me goteaba por la zona abdominal, lo bueno es que a no ser que hubieramos tenido un accidente y no me hubiera enterado y estaría boca abajo, no me estaba meando encima. Y no, era la lata que tenia abierta, que si bien he hecho todo lo posible por sujetarla mie tras cabeceaba, ha tenido que ser la simpática rusa que tenía al lado la que me salvara de acabar como acaba una tras una noche de porronazo en San Fausto.

Llegada sin más complicaciones que la siesta, y bueno, encontrar a mi taxista, que ha sido a la tercera la vencida (uno me ha llamado pero cualquiera le entiende! Que por ahora ya dije que no me ha dado por aprender uzbeko! Y no esta entre mis top 5, por ahora... jejej). 

Llegamos al apartamento... que apartamento!!! Vivo en el piso 19 y tenemos terraza en el piso 48!!! Asi que tenemos las mejores vistas de la ciudad, y hasta del pais! 




Y con esto, vamos a dar fin al día, que mañana toca free tour, y entre trenes, taxis, llenar nevera, etc... ya es hora de disfrutar de las vustas, el sofa, la cama, y la calma; que enseguida empieza el trekking y hay que preparar cuerpo y mente.

Tamagotxi vip...


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