Amanecemos tarde, ya que ayer nos metimos tarde... lógica puramente aplastante... si pretendes dormir la misma cantidad de horas, retrasando el principio del sueño. Además, tampoco tenemos nada que grabar ni hacer hoy en especial, por lo que no hace falta poner las baldosas en Múnich.
El plan era el siguiente: primero Irati venía a la habitación del piso 3, a hacer la matricula de la uni... ya habíendose gastado el sueldo, ir hacer la compra, volver a currar o descansar un rato, y quedar a las 17 para bajar al gym, y prepararnos para ir a Moove.
Primera parte; hacer matricula: esta parte ha ido bien, no hay ningún relato interesante que contar, más que el precio de ésta... dejamos este dato para la imaginación del consumidor.
Segunda parte; hacer la compra: quitando las fresas que no me han dejado comprar porque decían que no sabían el precio (ya te le digo yo que lo tenéis bien grande en el cartel de la caja de donde las he cogido), todo lo demás ha ido, también, sin ningún relato interesante que contar.
Tercera parte; currar y/o descansar: ésta también ha ido sobre la marcha. En mi caso he podido hacer las dos cosas; terminar de definir los TFGs para alinearlos con el Campus Bizia Lab (a partir de ahora CBL), y seguir programando el tutor socrático para el ejercicio de uso de la IA. Quedan 11 días para vacaciones totales, y quiero dejar todo eso hecho, para que la vuelta no me pille atropellada. Esto también ha concurrido sin ningún relato interesante a recalcar.
Cuarta parte; vamos al gym: cuando el día parecía que iba a ser llano y monótono... ha llegado la anécdota del día, y seguro que del viaje. Estábamos en el gym, haciendo nuestro programa habitual, cuando la alarma ha empezado a sonar. Al principio pensábamos que era algo momentáneo, pero no, aquello seguía sonando, por lo que hemos decidido asomar la cabeza... y visto que en efecto, ¡olía a quemado!
Con lo que teníamos encima, hemos salido a la calle, donde nos íbamos juntando tod@s l@s huéspedes que estábamos en el apartamento (o en el gym) en ese momento. Olía mucho a quemado, pero no se veía nada. En ese momento nuestras cabezas imaginaban catástrofes creadas por nosotras: ¿me habré dejado la sartén (que ni siquiera he usado hoy) en el fuego, y se estará quemando mi habitación? ¿Y si la sartén ha salido sola del armario, se ha puesto en el fogón y ha prendido fuego la cortina que está a 10 metros? ¿Y si la plancha que guarde ayer a la tarde resulta que no estaba apagada, y hoy 24 horas mas tarde han prendido fuego mis bragas??
Lo de pensar que no ha sido culpa nuestra porque es imposible no entra en las primeras opciones de una cabeza creativa e imaginativa... pero lo que si entra en nuestra cabeza es lo de aprovechar el tiempo... así que ya que estamos aquí fuera, imaginándonos como nuestro pasaporte coge fuego y nos quedamos de por vida encerradas en Alemania, vamos a ir estirando, que esto parece que va para largo.
En ese momento... ¡llegan 2 camiones de bomberos!!! y allí salen 8 hombres de Paco, que entran hacia el edificio, pero no saben exactamente a donde van.
Rigo y la otra chica que están de jefes de Numa en ese momento, les señalan hacia el pasillo donde estábamos nosotras (nuestra cabeza vuelve a imaginarse un incendio creado por la velocidad alcanzada en la cinta de correr o algo similar). Pero no, en ese momento los bomberos toman esa dirección y al de nada se abre una ventana de la habitación de justo en frente del gym: ya hemos encontrado el incendio, y lo más importante, ya lo han controlado. Y pensar que estábamos en la habitación de al lado.... pero no hemos olido nada hasta estar a fuera. Lo importante es que todo queda en una anécdota. Eso sí... el ser humano tenemos el instinto de supervivencia en el cu...... ya a nosotras nos ha costado reaccionar y salir... pero es que cuando estaban entrando los bomberos, la gente seguía saliendo a ritmo caribeño y en ascensor del edificio!
Con toda esta aventura, el workout se nos ha quedado algo más corto (en lugar de calorías, las de al lado han quemado directamente la cocina). No sabemos exactamente que es lo que se ha quemado, pero allí estaban bomberos y las dos chicas de la habitación, sacando cosas...hay que decir que hemos entrenado marcha también, yendo de un lado al otro de la calle a ver si conseguíamos ver que había pasado exactamente (la curiosidad....).
Cuando aquello ya se ha convertido en anécdota, en lugar de accidente, ha llegado el momento de ponernos el uniforme de baile e ir para Moove. Hoy tenemos clase con Kendall, que viene de Las Vegas... así que nueva sorpresa que nos espera.
Y la sorpresa ha sido muy positiva! nos ha gustado mucho ella, la core, el estilo. Es muy gracioso como pronuncian nuestros nombres en otros idiomas; y es que cuando hemos acabado nuestro grupo, me ha señalado y preguntado mi nombre, y mira que se lo acorto para que les sea mas fácil (Nago), y aun así, es un nombre que les cuesta. Ha sido otro de esos momentos de vergüenza y alegría al mismo tiempo, ya que... que te feliciten por lo que has hecho siempre esta guay... pero ser el punto de mira de 45 miradas no mola tanto...jejeje. Aun así, tengo que decir que, eskerrik asko Kendall, y eskerrik asko Moove, por darme estos subidones cada vez que vengo aquí!! ¡¿Cómo no voy a volver?!
Así que aquí queda el video grabado tod@s junt@s al final, y mañana lo grabaremos las dos en algún lugar de Múnich. Hoy toca ya descansar, que lo que parecía un día cualquiera, se ha vuelto un día de los de recordar.
Tamagotxi sutan...
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