domingo, 27 de julio de 2025

Domingueras bajo la lluvia...

Despertamos con horario de fin de semana, aunque haya habido amago de despertar en mi horario habitual, el día no ha amanecido finalmente hasta las 9.30, que no esta nada mal, comparando con las 6.20!

Habíamos quedado a las 12, ya que a las 12.45 tengo cita en el dentista, porque se me ha caído un empaste y no me la quiero jugar a que se me infecte de ruta de trekking. Y si, es domingo y el dentista esta abierto! 

Todo empieza como un día normal aquí, que puede ser de un día que no pase nada, a un día como el de ayer. Lo que si es cierto, es que tengo imán para las anécdotas; yo creo que ya gente sabe que escribo esto y hace que pasen cosas, solo para que la publicación del día sea algo más que un párrafo. Es por ello, que dentro de la calma de un despertar de domingo, el destino ha hecho que una abejita quisiera entrar a mi habitación a saludarme. Claro, que una es exquisita con los invitados que trae a casa, así que aunque la ventana estuviera entornada, no le he dado tiempo a Maya ni a saludar, se ha librado por los pelos de que no la empalara entre ventana y marco! 

Aun con esta visita inesperada, el timing del día ha seguido según lo planeado, por ahora. A las 12:45 tengo cita en el dentista, que por cierto, con la tarjeta sanitaria europea, el dentista es gratuito en Alemania! Aunque sea en una clínica privada, como a la que he ido hoy.

Pero sin irnos a temas de seguros dentales, seguimos con el día y timing. Como he comentado, nuestro plan iba adelante. Cuando bajábamos para el metro casi nos desviamos del plan; no sabemos si era una secta, una boda, una misa, o vaya usted a saber, pero era toda una cuadrilla de guinean@s cantando y soltando irrintzis (sabemos que eran guineanos por la bandera de fuera, no es que hayamos ido haciendo entrevistas ni pruebas de ADN.

La curiosidad mato al gato... y ya que el año pasado me mordió uno y ahora soy catwoman, pues como buen gato, guiada por la curiosidad, nos hemos acercado a ver que era, e incluso nos han invitado a entrar... pero nos hemos dado cuenta de que cumplíamos en protocolo en negativo: ellos negros vestidos de blanco, y yo una piel pálida vestida de negro; vaya confusión! Además, recordemos que tenemos cita con el dentista y después vamos a ir al rio!

Todo era bonito y risas, con nuestro flotador inflado y el bikini puesto, hasta que hemos salido del U-Bahn en el laberinto del fauno, que es donde esta la clínica, que diluviaba, pero diluviar, como si no hubiera un mañana!, vamos, que mojar nos íbamos a mojar, pero en un río vertical! Es maravilloso ver a dos guiris en un día tormentoso correr por Hauptbahnhof con un donuts gigante! Y la culpa la tiene accuweather, que decía que hoy iba a hacer sol (lo que no contábamos es que fueran 5 minutos! me has fallado accu!!!!)

Por suerte el dentista estaba justo a la salida del metro, y como el laberinto del fauno conecta todo Pakistán, hemos llegado apenas sin mojarnos, dentro de lo que puede ser en un chaparrón como el que caía!

El dentista bien, dentro de lo que cabe rápido, teniendo en cuenta el papeleo que supone un seguro internacional y la espera en si de explicar al dentista, que te vea, anestesia, arreglar piño, adaptar la férula...etc etc. Ha sido más o menos, y decir que si alguna vez os toca, no dudéis en ir a esa clínica! Alldent Hauptbahnhof (siempre mejor hacerlo en Alemania que en Uzbekistán! ajajaj)

Ya que nuestro plan tenia que ser cambiado por causas temporales, y no de hora, sino de las de Ana Urrutia, hemos decidido que volvíamos a casa a ponernos ropa de persona normal, dejar el flotador, e íbamos a visitar la zona del Oktoberfest, que todavía no habíamos visto. Y por supuesto, por si acaso, cambiábamos flotador por paraguas! vaya a ser que le de por tirar otro chaparrón a la tarde!

La U3 nos deja justo al lado de Theresienwiese, que es donde se celebra el Oktoberfest. Otros años había en alguna zona un estilo feria, pero hoy estaban ya plenamente sumergidos en la preparación, así que si bien hemos podido dar una vuelta, no hemos podido cruzar el parque.

 

  

Y menos mal que no hemos podido atravesarlo, porque de repente ha llegado un viento de esos que dices: uuuyyy, cuando esto pare va a llover! Y ha parado, pero bien parado! y vaya chaparrón! menos mal que teníamos paraguas, aun así, no estaba el día como para seguir paseando por el pueblo, así que lo mejor ha sido montar en el metro, hacer una parada en el laberinto del fauno y pasar por Edeka y alguna otra tienda, y tomarnos el resto de tarde (digamos lo que queda de tarde a partir de las 18:30), para descansar, acabar etxekolanak, ver la tele, o lo que fuera, que el día no esta para estar de paseo... que el flotador quizá nos sirva de lancha!

Con esto acaba por lo tanto el fin de semana y empieza una nueva semana en Munich, así que nos prepararemos para las nuevas aventuras: mañana al Alliance Arena!! y después, por supuesto, a bailar!

Tamagotxiren hortzak.... 


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